


Introducción
Tener conocimientos sobre la salud de los hijos es una necesidad para todas las familias, pero para las que hacemos adopción tiene mayor sentido. La diferente calidad de las prestaciones sanitarias en los países de origen en vías de desarrollo, la diferente situación ocurrida en cada cesión de patria potestad y los efectos de las largas estancias en instituciones señalan al menor de adopción como de muy especial interés sanitario.
Las alteraciones físicas tienen su tratamiento, las de índole psicológica serán temporales aunque necesiten más ayuda. No todos los niños están afectados de la misma manera y forma, dependiendo de la edad de adopción, de los cuidados iníciales que pudo tener, de la edad de ingreso en régimen tutelar y el tiempo que así residió. Las secuelas que suceden en los niños de orfanatos se conocían desde 1940, pero la adopción, como forma de integración social a través de la familia, lleva realizándose en nuestro país un corto periodo de tiempo.
¿Qué papel desempeña la familia?.
1. El de detección precoz de alteraciones, aunque la mayoría sean temporales, detectadas a tiempo se evitarán mayores complicaciones.
2. El poder de terapia familiar: De una familia que desea adoptar y de un niño que quiere una familia, surge una química especial que romperá barreras. Conocer que herramientas familiares se pueden emplear facilita su transición a la nueva vida.
Alberto Núñez.
Padre adoptante y médico.
Vocal de Salud de la Asociación Atlas
Coordinador de la Comisión de Salud de CORA